miércoles, 5 de enero de 2011

Otra cultura, la olvidada

Está bien juntarnos todos los jueves a charlar, escribir, leer y compartir todo eso que tanto nos gusta. Pero no somos los primeros que lo hacemos, y espero que tampoco seamos los últimos (aún tengo mi pequeña ración de esperanza en la humanidad).

En otros tiempos no había ordenadores, televisores ni centros comerciales. Existía otra cosa que se llamaba gente. La gente se conocía, se saludaba con una sonrisa, y también con llanto los días amargos. La gente trabajaba más incluso que ahora, que no quiere decir que peor. La gente tenía su familia y sus amigos, y también tenía una casa para invitarles.


Se juntaban, hablaban de sus alegrías y preocupaciones, bebían y fumaban, reían, pasaban horas al calor de la hoguera o al fresco de la tarde en la huerta.
Espero que vivan en nuestro recuerdo. Que sintamos, aunque sólo sea una vez al año, que nosotros llevamos algo de eso dentro, tan dentro que lo hemos olvidado, pero ahí está. Sólo hace falta desenterrarlo y disfrutar, y vivir, y ser gente. Y no números ni cosas.


Recordando a esta gente os dejo aquí dos blogs.

1 comentario:

  1. La primera vez que comí en un McDonalds tenía unos 20 años, lo sé porque ya tenía carnet de conducir. La primera serie de televisión que vi fue "El príncipe de Bel-Air" y ya iba al instituto. Nunca tuve ni me regalaron una bici. Me pasé toda mi infancia utilizando la rama de un cerezo y mi imaginación.
    Hoy en día los niños piden celebrar su cumpleaños en un restaurante de comida rápida. La gente pasa más tiempo frente al televisor y en las redes sociales que en la calle. Los padres, con el agua hasta el cuello, llevan a sus hijos a pasar el domingo a un centro co mercial.
    No sólo el cambio climático se está cargando la tierra.
    Volvamos atrás, a ese tiempo en el que llamábamos a las casas de nuestros amigos.

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